El glifosato altera las hormonas durante el embarazo
El glifosato altera las hormonas durante el embarazo. Se ha observado una exposición frecuente al glifosato y a su derivado, el ácido aminometilfosfónico, en mujeres embarazadas. Estas sustancias, ampliamente extendidas en el medio ambiente, se sospecha que actúan como disruptores endocrinos, es decir, que pueden interferir con el sistema hormonal. Un estudio realizado con 752 mujeres embarazadas en Puerto Rico reveló vínculos entre su presencia en la orina y modificaciones significativas en los niveles de hormonas esenciales durante el embarazo.
Los resultados muestran que cada aumento en la exposición a estos compuestos está asociado con una disminución notable en las concentraciones de estriol, una hormona clave para el desarrollo del feto y el mantenimiento del embarazo. El estriol, producido en grandes cantidades por la placenta, desempeña un papel central en la regulación del flujo sanguíneo uterino y el crecimiento fetal. Se observó una reducción del 10,6 % de esta hormona con el aumento del ácido aminometilfosfónico, mientras que el glifosato provocaba una disminución del 8,3 %. Estas reducciones podrían afectar el buen desarrollo del embarazo y el crecimiento del niño.
Paralelamente, el ácido aminometilfosfónico también está relacionado con un aumento del 4 % en la triyodotironina, una hormona tiroidea. Al final del embarazo, esta sustancia también provoca un aumento del 7,9 % en la hormona estimulante de la tiroides, mientras que el glifosato eleva un 9,5 % los niveles de hormona liberadora de corticotropina, una hormona del estrés involucrada en el inicio del parto. Estas alteraciones sugieren que el glifosato y su derivado actúan sobre varios ejes hormonales, incluyendo aquellos relacionados con los estrógenos, la tiroides y el estrés.
Los efectos varían según el sexo del feto. Las alteraciones en el estriol son más marcadas en mujeres que llevan una niña, con una disminución que puede alcanzar el 16,1 %. Por el contrario, el aumento de la triyodotironina es más pronunciado en aquellas que esperan un niño, con un incremento del 5,3 %. Estas diferencias indican que el sexo del bebé por nacer podría influir en la sensibilidad a los disruptores endocrinos.
El glifosato es un herbicida ampliamente utilizado en el mundo, presente en numerosos productos agrícolas, residenciales e industriales. Una vez liberado en el medio ambiente, se degrada en ácido aminometilfosfónico, un compuesto estable que se acumula en los suelos, el agua y los alimentos. Las mujeres embarazadas están principalmente expuestas a través de la alimentación, el agua contaminada o la inhalación de partículas en el aire. Estas sustancias han sido detectadas en el 75 al 95 % de las muestras de orina de mujeres embarazadas en América del Norte, lo que genera preocupaciones sobre sus efectos en la salud durante este período crítico.
Los disruptores endocrinos, como el glifosato, actúan interfiriendo con la producción, el transporte o la acción de las hormonas. Incluso en dosis bajas, pueden tener efectos importantes, especialmente durante períodos sensibles como el embarazo. Las hormonas estudiadas, como el estriol, la progesterona, la testosterona, las hormonas tiroideas y las relacionadas con el estrés, son esenciales para mantener el embarazo, regular el desarrollo del feto y preparar el parto. Desequilibrios, incluso mínimos, pueden causar retrasos en el crecimiento, partos prematuros o consecuencias a largo plazo para la salud del niño.
Estudios previos en animales ya han demostrado que el glifosato puede inhibir una enzima clave, la aromatasa, responsable de la conversión de los andrógenos en estrógenos. Esto podría explicar la disminución del estriol observada en mujeres expuestas. Además, investigaciones han revelado que el glifosato altera el eje hipotálamo-hipófisis-tiroides, que regula la producción de hormonas tiroideas, así como el eje hipotálamo-hipófisis-adrenal, involucrado en la gestión del estrés. Estos mecanismos podrían explicar los aumentos observados en la triyodotironina y la hormona estimulante de la tiroides, así como en la hormona liberadora de corticotropina.
Los resultados de este estudio subrayan la importancia de proteger a las mujeres embarazadas de una exposición excesiva al glifosato y sus derivados. Dada su presencia generalizada y sus posibles efectos en la salud, se requieren medidas de precaución para reducir los riesgos durante este período crucial del desarrollo fetal.
El glifosato altera las hormonas durante el embarazo. El glifosato y su derivado, el ácido aminometilfosfónico, son sustancias químicas muy extendidas en el medio ambiente. Un estudio realizado con 752 mujeres embarazadas en Puerto Rico reveló que estos compuestos, a menudo presentes en la orina de las mujeres embarazadas, están asociados con alteraciones hormonales durante el embarazo.
Los resultados muestran que cada aumento en la exposición al ácido aminometilfosfónico está vinculado a una disminución del 10,6 % en los niveles de estriol, una hormona esencial para el desarrollo del feto y el buen curso del embarazo. El glifosato, por su parte, provoca una disminución del 8,3 % de esta misma hormona. El estriol, producido por la placenta, desempeña un papel clave en la regulación del flujo sanguíneo uterino y el crecimiento del bebé. Una reducción en estos niveles podría, por lo tanto, tener consecuencias en la salud de la madre y el niño.
El ácido aminometilfosfónico también está asociado con un aumento del 4 % en la triyodotironina, una hormona tiroidea. Al final del embarazo, esta sustancia también provoca un aumento del 7,9 % en la hormona estimulante de la tiroides, mientras que el glifosato eleva un 9,5 % los niveles de hormona liberadora de corticotropina, una hormona del estrés involucrada en el inicio del parto. Estas alteraciones indican que el glifosato y su derivado actúan sobre varios sistemas hormonales, incluyendo aquellos relacionados con los estrógenos, la tiroides y el estrés.
Los efectos varían según el sexo del feto. Las disminuciones de estriol son más marcadas en mujeres que llevan una niña, con una reducción que puede alcanzar el 16,1 %. Por el contrario, el aumento de la triyodotironina es más pronunciado en aquellas que esperan un niño, con un incremento del 5,3 %. Estas diferencias sugieren que el sexo del bebé por nacer podría influir en la sensibilidad a los disruptores endocrinos.
El glifosato es un herbicida ampliamente utilizado en la agricultura, los jardines y los espacios industriales. Una vez liberado en el medio ambiente, se degrada en ácido aminometilfosfónico, un compuesto estable que se acumula en los suelos, el agua y los alimentos. Las mujeres embarazadas están principalmente expuestas a través de la alimentación, el agua contaminada o la inhalación de partículas en el aire. Estas sustancias han sido detectadas en una gran mayoría de las muestras de orina de mujeres embarazadas, lo que genera preocupaciones sobre sus efectos en la salud durante este período crítico.
Los disruptores endocrinos, como el glifosato, actúan interfiriendo con la producción, el transporte o la acción de las hormonas. Incluso en dosis bajas, pueden tener efectos importantes, especialmente durante períodos sensibles como el embarazo. Las hormonas estudiadas, como el estriol, la progesterona, la testosterona, las hormonas tiroideas y las relacionadas con el estrés, son esenciales para mantener el embarazo, regular el desarrollo del feto y preparar el parto. Desequilibrios, incluso mínimos, pueden causar retrasos en el crecimiento, partos prematuros o consecuencias a largo plazo para la salud del niño.
Estudios en animales ya han demostrado que el glifosato puede bloquear una enzima clave, la aromatasa, responsable de la transformación de las hormonas masculinas en femeninas. Esto podría explicar la disminución del estriol observada en mujeres expuestas. Además, investigaciones han revelado que el glifosato altera los sistemas que regulan las hormonas tiroideas y las relacionadas con el estrés. Estos mecanismos podrían explicar los aumentos observados de ciertas hormonas en este estudio.
Estos resultados subrayan la importancia de proteger a las mujeres embarazadas de una exposición excesiva al glifosato y sus derivados. Dada su presencia generalizada y sus posibles efectos en la salud, se requieren medidas de precaución para reducir los riesgos durante este período crucial del desarrollo fetal.
Mentions des sources
Publication citée
DOI : https://doi.org/10.1038/s41370-026-00902-6
Titre : Glyphosate exposure and hormonal disruption in pregnancy: evidence from a birth cohort in Puerto Rico
Revue : Journal of Exposure Science & Environmental Epidemiology
Éditeur : Springer Science and Business Media LLC
Auteurs : Mislael A. Valentín-Cortés; Amber L. Cathey; Haley M. Jenkins; Jennifer Fernandez; Zaira Rosario Pabón; Carmen M. Vélez Vega; José F. Cordero; Akram Alshawabkeh; Deborah J. Watkins; John D. Meeker