¿La agricultura regenerativa impulsa realmente la productividad y el clima en las granjas ovinas?
En Australia, granjas ovinas adoptan métodos de agricultura regenerativa para conciliar rendimiento económico y reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. Estas prácticas incluyen una gestión adaptada de los pastizales, una mayor diversidad vegetal y una rotación inteligente de los rebaños. Un análisis reciente revela que la elección de las especies forrajeras desempeña un papel clave en la productividad y el almacenamiento de carbono en los suelos. Las parcelas plantadas con especies de alto rendimiento ven aumentar su producción un 7 % en promedio, mientras que aquellas con vegetales menos productivos pierden hasta un 39 % de su rendimiento estacional. Estas diferencias influyen directamente en la cantidad de carbono almacenado en el suelo: los suelos ricos en plantas productivas ganan hasta 41 toneladas de carbono por hectárea en un siglo, mientras que los suelos pobres en vegetales pierden carbono.
El estado inicial del carbono en el suelo resulta igualmente determinante. Los suelos inicialmente pobres en carbono capturan más CO₂ con el tiempo, reduciendo así las emisiones netas de las granjas. Por el contrario, los suelos ya ricos en carbono pueden liberarlo, aumentando las emisiones globales. Esto demuestra que los beneficios climáticos dependen en gran medida del contexto local y del historial de las tierras.
Entre las técnicas probadas, el pastoreo adaptativo con períodos de descanso variables favorece el almacenamiento de carbono y el crecimiento de los pastizales, especialmente en las regiones húmedas. Sin embargo, este método no siempre es el más rentable. Los sistemas con baja intensidad de pastoreo y descansos cortos suelen ser más rentables, ya que reducen los costos de alimentación complementaria.
Las emisiones de metano relacionadas con la digestión de los animales siguen siendo la principal fuente de gases de efecto invernadero en estas explotaciones. Aunque la agricultura regenerativa permite secuestrar carbono, no es suficiente para compensar totalmente estas emisiones. Las granjas deben, por lo tanto, arbitrar entre objetivos ambientales y económicos, adaptando sus prácticas a su entorno y a sus recursos.
Este estudio subraya la importancia de elegir especies vegetales adaptadas y gestionar finamente los rebaños para optimizar al mismo tiempo la productividad, la rentabilidad y el impacto climático. Las soluciones no son universales: lo que funciona en una región puede resultar menos eficaz en otra. El desafío es encontrar un equilibrio entre la preservación de los suelos, la reducción de emisiones y la viabilidad económica, teniendo en cuenta las especificidades de cada explotación.
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Publication citée
DOI : https://doi.org/10.1038/s43016-026-01331-2
Titre : Regenerative agriculture improves productivity and profitability while reducing greenhouse gas emissions on Australian sheep farms
Revue : Nature Food
Éditeur : Springer Science and Business Media LLC
Auteurs : Albert Muleke; Karen Michelle Christie-Whitehead; Michelle Cain; Ke Liu; Paul John Burgess; Catherine Wiltshire; Georgios Pexas; Matthew Tom Harrison